Estudio OCU: La huella del confinamiento (Texto: Paz Hurlé)

“Mil españoles nos han dejado mirar por el ojo de la cerradura de sus casas durante el confinamiento. Como periscopio usamos una encuesta que nos habla de una población que descubre algunas cosas y redescubre otras”

 

A mediados de abril, en pleno confinamiento, hicimos una encuesta a algo más de 4.000 europeos, divididos en cuatro grupos iguales, de cuatro nacionalidades diferentes (españoles, belgas, italianos y portugueses) y edades comprendidas entre los 18 y los 74 años ….

 

El teletrabajo no era la panacea

El empleo ha quedado muy tocado y de forma muy parecida en todos los países. Aproximadamente tres de cada diez encuestados, de los que se encontraban profesionalmente en activo antes de que llegara la pandemia, se han quedado sin trabajo temporalmente por su culpa, mientras que un porcentaje pequeño, pero no insignificante, lo ha perdido definitivamente: …un 6% en España… Este castigo, además, es mayor para los autónomos … así como para las mujeres y para las personas con menor nivel de estudios.

De los que mantuvieron su trabajo, una cuarta parte siguió yendo a trabajar fuera de casa … Pero algo más de la mitad empezó a desempeñar todo su trabajo o buena parte de él a distancia. ¿Qué opinan de esta novedad? ¿Ha resultado para ellos el teletrabajo continuado tan idílico como imaginaban? … Pues bien, no ha sido tan idílico, pero obviamente tampoco se ha desarrollado en un ambiente normal.

Los porcentajes de los que han visto reducirse o bien su nivel de concentración o bien la calidad y eficiencia de su trabajo superan por bastante a los de aquellos que han experimentado mejoría en estos aspectos …

Sin embargo, el porcentaje de los que han visto mejorar el equilibrio entre vida laboral y familiar supera al de quienes relatan un empeoramiento, siendo los más entusiastas los que tienen niños en casa …

 

La familia aprieta, pero no ahoga

Para los que viven solos, estar confinados a tenido una parte desagradable muy diferente de la sufrida por las familias. Pasar todo el día en casa con niños o adolescentes, unos teleasistiendo a clases, otros teletrabajando, otros pensando en lo que pasará con su incierto futuro laboral…puede ser una fuente de conflictos. De hecho, el 60% de las familias ha vivido situaciones tensas o conflictivas …

Situaciones que provocan conflictos:

34% Las actividades escolares de los niños

28% Compartir el mismo espacio durante todo el día

26% Las tareas domésticas

23% Compartir dispositivos tecnológicos

23% Diferentes actitudes ante la enfermedad, contagios

11% Otras cuestiones

La buena noticia es que mucha gente siente que su vida familiar, pese a todo, ha mejorado, haya niños o no los haya: el 45% lo ve así, frente al 20% que la considera perjudicada.

 

Buenas costumbres que reverdecen

Por último, vayan unos apuntes sobre hábitos de compra y alimentación que solo pueden gustarnos …

El porcentaje de quienes cocinan más que antes supera con creces al de quienes lo hacen menos (51% frente al 3%). Y lo mismo ocurre cuando se habla de planificar las comidas para varios días (35% lo hace más frente al 13% que lo hace menos), elaborar una lista de la compra (40% frente a 7%), fijarse en los precios de los productos (30% frente a 16%), aprovechar las sobras (33% frente a 4%) y no tirar comida (36% frente al 5%).

 

El cuerpo y el alma acusan el encierro, pero no las relaciones

Pese a las tensiones y al desgaste físico y emocional sufrido, en general ha habido una mejora de las relaciones familiares.

Al estado físico, al 63% le ha afectado negativamente; al bienestar emocional, al 58% le ha afectado negativamente y a la salud en general, al 46% no le ha afectado pero al 39% le ha afectado negativamente.

Sin embargo, en cuanto al impacto en las relaciones familiares según tipo de familia los resultados son claramente positivos. Ejemplos de impacto positivo:

61% Parejas con menores y adultos

54% Familias monoparentales

51% Parejas con más de un adulto y sin menores

44% Parejas con un menor

40% Parejas solas